Barbacoas

Barbacoas

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En España solemos recurrir al tópico que empieza diciendo ‘existen dos tipos de personas…’. Si lo aplicamos a este artículo, podríamos empezar diciendo que hay que diferenciar entre los que prefieren la carne al pescado, la playa a la montaña o el mar a la piscina. Sin embargo, de lo que estamos seguros es que todos y cada uno de ellos se lo pasan en grande cada vez que acuden a una barbacoa.

Las barbacoas se han convertido, más allá de ser un simple banquete en el que la carne a la parrilla abunda, en un evento social destinado a reunir a familiares y amigos. De hecho, parecen más una especie de rito o ceremonia que se celebra periódicamente y al que todos queremos asistir cuando nos llaman. Sin embargo, hay mucho más.

La preparación de la barbacoa es todo un arte. En este sentido, lo primero que habría que distinguir es el tipo de sistema que se va a utilizar. Y es que, con total seguridad, preparar la carne en una de carbón es mucho más complicado que en una de gas o en una eléctrica, pero los resultados también son mucho más sabrosos. Todo depende, evidentemente, de las habilidades del maestro de ceremonia.

Lo mejor de las barbacoas es que, cuando cualquier alimento pasa por sus parrillas, queda absolutamente delicioso. Por ejemplo, la carne de ternera, de cerdo, de pollo, de conejo o de cualquier otro animal que puedas imaginar se puede preparar de este modo. Pero, de igual modo, con las verduras sucede lo mismo.

Respecto a las verduras, lo ideal es empezar a prepararlas una vez que la carne ya ha empezado a cocinarse. Esto es así porque, al empezar a soltar sus jugos, dan un sabor muy característico a los pepinillos, calabacines, pimientos o cebollas que se coloquen sobre la parrilla. Sin duda, una auténtica exquisitez que posee un lado saludable.

Todos tenemos la imagen de que las barbacoas, aunque muy sabrosas, no son muy recomendables para la salud. Sin embargo, si se utilizan los alimentos adecuados y se realiza la preparación correcta, no tienen por qué ser dañinas para la salud. En este sentido, no chamuscar demasiado la carne, no echarle una cantidad excesiva de sal y dar presencia a las verduras en los platos son aspectos que consiguen que este sistema resulte mucho más saludable.