La cocina como centro de socialización

La cocina como centro de socialización

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La cocina ha dejado de ser, única y exclusivamente, un lugar en el que preparar la comida y fregar los platos. De hecho, en los últimos tiempos, las tornas han ido cambiando y este espacio ha ganado enteros al salón como centro de socialización dentro del hogar. Tanto es así que, teniendo en cuenta las tendencias más modernas del mundo de la decoración, estas estancias empiezan a estar acondicionados para permitir disfrutar del tiempo de ocio con familiares y amigos e, incluso, realizar las tareas del colegio en el caso de los más pequeños.

Este hecho se ve especialmente reflejado en el caso de las viviendas con pocos metros cuadrados en las que las cocinas se presentan abiertas. En ellas, hacer que este espacio, además de funcional, resulte versátil y confortable se antoja una cuestión de vital importancia. De hecho, los pasos que están dando tanto los diseñadores de interiores como los de muebles y los arquitectos vienen a demostrar que existe una tendencia a unir la cocina con el salón para fomentar la socialización.

Estos hechos han propiciado que, en estos momentos, muchas cocinas no parezcan tales. O, al menos, no guarden apenas similitudes con las que se acostumbraban a instalar hace no demasiados años. Por ejemplo, los azulejos en las paredes empiezan a desaparecer y las encimeras disponen del espacio suficiente como para sentarse a degustar una copa de vino y una tapa mientras se disfruta de una amena charla en familia.

Por su parte, las cocinas empiezan también a incorporar amplios ventanales con el propósito de aprovechar al máximo la luz natural al igual que lo haría un salón. También suelen mezclar lo último en tecnología respecto a los electrodomésticos combinado con muebles funcionales y cómodos que invitan a pasar tiempo en ellos. Un buen ejemplo sería, en este sentido, el espacio reservado en estas estancias para la televisión, un claro síntoma de su conversión a punto de encuentro.

En definitiva, para todos los que nos criamos en una casa en la que la cocina era esa estancia a esconder cuando llegaban visitas, este nuevo concepto puede parecer revolucionario, pero lo cierto es que resulta francamente cómodo y funcional.