Cataratas Victoria, África

Cataratas Victoria, África

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Imagina una piscina natural de aguas frías y transparentes, ubicada entre montañas y en un entorno idílico. A priori, este parece el escenario ideal en el que descansar y darse un baño. Pero si esa piscina se encuentra junto a un precipicio de más de 100 metros en las Cataratas Victoria, quizá se te quiten las ganas de ese chapuzón.

Hay países cuyas fronteras son elementos de la naturaleza: cordilleras, ríos o valles delimitan con exactitud dónde empieza y dónde acaba un territorio. De entre todos los ejemplos posibles, el de Zimbabue y Zambia parece ser uno de los más peculiaries o, cuanto menos, peligrosos. En una zona donde los dos estados se unen, se encuentra la piscina del diablo, un lugar en el que parece que la muerte aceche en cada movimiento, como su propio nombre indica. Allí, con las imponentes Cataratas Victoria a las espaldas, el río Zambeze discurre ajeno a los accidentes geográficos, creando un espectáculo para los sentidos en donde el caudal de agua es el principal protagonista. Pero si la mera visión del entorno no fuera bastante, los más valientes tienen vía libre para experimentar en su propia piel la fuerza del líquido elemento.

Sí, no estás leyendo mal. El baño aquí está permitido y es lo que ha convertido a éste en uno de los mayores atractivos turísticos de todo el continente africano. Cada año son numerosos los turistas que desafían a la gravedad y vencen su miedo a las alturas para sacarse una fotografía que deja con la boca abierta. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta peculiar piscina no abre durante todo el año, sino que solo permite la entrada entre los meses de octubre y diciembre, debido a que el nivel del agua es más bajo y, por consiguiente, no hay demasiado peligro de ser arrastrado por la corriente.

De todas formas, aunque no te atrevas a retar al peligro, la visita a la Piscina del Diablo es una actividad que merece la pena, pues podrás observar las Cataratas Victoria en todo su esplendor. Lo cierto es que África es un destino maravilloso que preserva espacios naturales poco explotados por la mano del hombre. La visión de animales en libertad, el contacto con culturas únicas que mantienen vivas sus tradiciones y la posibilidad de admirar paisajes irrepetibles como este hacen del continente una verdadera joya para quienes aman viajar y explorar los rincones de nuestro planeta Tierra. Así que, si tienes la posibilidad, visita la Piscina del Diablo y déjate llevar por la sensación de sentirte parte de la naturaleza… ¿Te animas?